Hoy, seis de mayo de 1959, se me ha presentado sin buscarlo un caso de lo más interesante.
El caso consiste en lo siguiente: ayer, en la biblioteca del pueblo, a últimas horas de la tarde, de repente se apagaron las luces, las pocas personas que había, siete concretamente, fueron acudiendo a la entrada lo más rápido posible, cada uno tardo su tiempo ya que no estaban todos juntos. El último en llegar fue Max. Llego tranquilo y sin aparente preocupación, él fue la sexta persona en llegar hasta donde estaba el resto, es decir que faltaba una, Alex, y todos estaban preocupados por si le había pasado algo.
Tras llamar a los técnicos, María (la bibliotecaria), halló a Alex muerto. Ella solo me lo ha comunicado a mí, la razón de este secretismo es que si se enteraba la gente resolver el caso se convertiría en una tarea difícil.
En conclusión, hay seis sospechosos, la bibliotecaria no pudo ser porque estaba en su despacho al lado de la entrada, por lo tanto me quedan cinco:
1- Max: principal sospechoso, ya que fue el último en volver y además desde muy pequeños se habían llevado mal en el colegio (él y Alex).
2- Bill: es el propietario de unas de las mayores granjas que hay por los alrededores de nuestro pueblo. La casa de Alex está situada entre dos trozos de sus grandes terrenos, el granjero se las quería comprar y la victima se resistía a sus ofertas. Solía vestir como los vaqueros del oeste.
3- Julia: es la hermana de Bill, le apasionan los libros. Fuma muchísimo y ella odiaba tanto a esta persona como Bill.
4- Víctor: es el carnicero del pueblo, Alex le debía una elevada suma de dinero, la cual no pagó por problemas económicos.
5- Andrea: es una persona desconocida para todos los habitantes de esta zona, porque no se relaciona con gente.
Estoy lleno de dudas, cada uno tiene sus razones y por lo tanto ahora me boy a ir a investigar el lugar del crimen. Para ello necesito llevar mi equipo de detective: lupa, sombrero, mechero…
(Horas después…)
Este misterio parece fácil de desvelar a Alex le mataron con quemaduras de cigarrillos y de un disparo en la cabeza. La única que fumaba de los sospechosos es Julia y el único que posee una pistola es Bill. Así que sin perder un segundo me dirijo a la casa de los hermanos.
Al entrar sigilosamente, no oí nada. Subí las escaleras principales que conducían al segundo piso sin hacer el más mínimo ruido. Al llegar arriba, me maldije a mí mismo. Bill está esperándome con una pistola en mano.
- Ya veo que nos has pillado.- dijo Bill – Si, lo reconozco, fui yo, pero total ¿de que te sirve saberlo?- y tras pronunciar estas palabras, acaba con mi vida para siempre de un disparo.