Me llamo Sendoa Carballo, y soy un mini detective de Bilbao, tengo una mujer que se llama Elisabet pero todos la llaman Eli, también tengo dos hijos, Juan y José.
Un día después de llegar del trabajo, me encontré a mi mujer tirada en el suelo sangrando de la cabeza, con un rodillo hallado de ella tirado en el suelo, entonces rápidamente llame a una ambulancia y vinieron muy rápido, al llegar al médico me dijeron que tenia algo cerebral pero que iba a seguir viviendo normal, y yo me tranquilice mucho al saber esa información.
Unos días más tarde me puse a investigar el caso de mi mujer, estuve ablando con ella y me dijo que estaba con sus familiares, que estaban haciendo una recolecta para algo de una casa que heredaron de sus padres y todo eso, en total eran cinco, y mi mujer de lo único que se acordaba era de que Marta, la hermana menor estaba en la cocina preparando el café, y ella era la principal sospechosa, y fui a buscarla para buscar pruebas , cuando ya había llegado a su casa, no contestaba nadie, yo intente abrir la puerta pero algo me lo impedía, entonces saque fuerzas y seguí empujando, cuando conseguí abrir la puerta me encontré Marta tirada en el suelo con cinco apuñaladas en la espalda, allí me quede boquiabierto y empecé a chillar, no sabia q ué hacer, y mis hijos aún no sabían nada de aquello, todo era horrible…
Después de que se me pasara todo aquello fui a buscar a Maria otra hermana, tenia miedo de volver a ver un muerto o una muerta, pero allí sí, me contestaron, después de hablar con ella lo único que me dijo fue que ella fue al baño y cuando volvió alli solo quedaban los dos hermanos mayores Juan Carlos y Alberto, rápidamente fui donde Alberto tenia un pequeño bar fui a el, y allí estaba, el no se lo creía y decía que allí el no estuvo, cuando se dio mala noticia, no sabia que decir, y entonces me despedí, y fui donde Juan Carlos, es si estuvo allí me dijo que el fue con su mujer que no fui Alberto, se estaba despidiendo cuando alguien entro por la puerta y nos golpeo y nos dejo inconscientes a mi a mi mujer, ya no sabia que hacer, volví a casa y allí tras la puerta, me deje una pista, había una carta llena de sangre, y no era para nosotros, entonces, aquella era una pista muy buena y por eso me dirigí al correo, a investigar allí, un cartero me dijo que era de le la carta que se le había caído , era el¡¡¡! Yo lo sabia, por eso me quede mirándole unos minutos y salió corriendo, yo salí corriendo tras el corrí unos minutos detrás de el cuando le atrape le lleve al calabozo y de allí fue a los tribunales y de allí a la cárcel de la que nunca iba a salir, me alegre porque había echo justicia desde ese momento disfrute la vida con mi mujer y mis hijos.