Nosotros éramos una familia feliz, pero no tanto desde que ocurrió aquel terrible suceso. Yo no me quiero entrometer, pero mis instintos como detective me hacen reaccionar. Me contó la policía que mi padre subía las escaleras de la oficina y alguien le disparó…
Yo en el tablón de mi cuarto tengo colgadas las fotos de mis sospechosos: mi padrastro, mi abuelo y mi tío. Creo que ha sido mi padrastro, ya que mi padre estaba intentando recuperar su matrimonio. Sin embargo, cuando volví del colegio me encontré a mi madre llorando, también habían matado a mi padrastro, aplastado con un camión de gran tonelaje.
Tras esta nueva desgracia pensé que habían sido mi tío y mi abuelo, ya que mi difunto padre les debía dinero. Les seguí durante toda la semana, se despertaban pronto y venían tarde. Un día por causas desconocidas estaban los dos y a mi madre, la estaban apuntando con una pistola. Yo me abalancé sobre ellos, les quité la pistola y la policía detuvo a ambos, a mi tío y a mi abuelo. Les cayeron cinco años de cárcel por doble asesinato.